(Amparo de la Gama) La ópera «Rigoletto» en el Teatro Ciudad de Marbella, de Giuseppe Verdi, interpretada en tres actos por los componentes de la Ópera de Moldavia no defraudo a nadie. Un aforo completo que no se cansaba de aplaudir a los tenores que brillaron por si solos. Y es que «Rigoletto» lo tiene todo como ópera: una gran música, una gran historia, una orquesta que amplía su paleta de colores, personajes perfilados y complejos. Considerada por los expertos como una de las primeras obras maestras de Verdi, «Rigoletto» cuenta con arias tan famosas como «Bella figlia dell’amore» o «La donna è mobile», pero destaca por sus dúos maravillosos entre Gilda y el Duque y Gilda y Rigoletto – primer acto «Duo de la venganza», en el segundo «Gilda y Rigoletto» y dúo final entre «Rigoletto y Gilda» agonizando.
El argumento es un violento melodrama de sangre y fuego, lleno de personajes y de coincidencias. La ópera es una obra maestra, tanto musicalmente, en la belleza de sus melodías e instrumentaciones de gran inspiración, como en la palabra, cantada o recitada, siendo sin duda uno de los mejores libretos de ópera de la historia.
Los interpretes de las arias trasportaron al público a un viaje emocional inolvidable, el engaño, la picardía frente a la inocencia, el amor, la pasión, el odio y la venganza son los temas principales de este melodrama con final trágico.
Desde que a las ocho de la tarde el telón se levanta para dar paso a la historia de pasión, traición y venganza, ambientada en la Mantua del siglo XVI nadie se mueve del asiento hasta el final. Todos quieren saber más. Rigoletto sigue al jorobado bufón de la corte Rigoletto, que sirve al libertino Duque de Mantua. Cuando el Duque seduce a la inocente hija de Rigoletto, Gilda, la cruel burla del bufón a un noble agraviado desencadena una maldición que se convierte en tragedia. El amor y sacrificio de Gilda chocan con el plan vengativo de su padre, culminando en un desgarrador final. Una noche inolvidable y un acierto de la delegación de Cultura.